Casa Cavero, junto a la iglesia y la plaza porticada, es de una de las antiguas casas restauradas de Morillo. Funcionó primero como albergue, pero más adelante se dividió en plantas independientes para habilitar un apartamento en cada una de ellas.
Su capacidad es para 6 personas como máximo, en dos habitaciones dobles y sofá cama en el salón.
Se distribuye en una única planta, con cuarto de baño completo, salón comedor con TV y cocina.
La cocina tiene frigorífico, microondas y lavadora. Incluye el menaje básico para seis ocupantes.
Las habitaciones incluyen la ropa de cama, pero el cliente debe llevar las toallas de baño.
Tienen aire acondicionado, calefacción y agua caliente.